Fotografía: Abel Sberna
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Hoy estoy triste. Estuve en la movilización y no tuve tope en el recuerdo de las veces que salí a la calle a defender lo que creo correcto. Me acuerdo de mi abuela y sus tres hijos desaparecidos de los que recuperó uno, mi padre, y de cuando se vestía para ir a Plaza de Mayo todos los Jueves. Siempre fue parsimoniosa, pero esos días lo era más, como queriendo hacer un ritual a tanta desesperación encubierta. Yo era chica, muy chica y tengo en mi mente pantallazos de cuando me llevaba. Recuerdo el frío, las calles desoladas y mi abuela diciéndome: una vuelta más y nos vamos, una vuelta más y nos vamos, una vuelta más y nos vamos, una vuelta más y... Hoy estoy triste porque viendo a mi hijo dormir, entono a vuelta de presagio, una canción de Spinetta: "...Se ríe el niño dormido/quizás se sienta gorrión otra vez/ jugueteando inquieto en los jardines de un lugar/ que jamás despierto encontrará..." y temo que sea cierto.
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