“lo que fuiste no volverá a suceder” Bukowski
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Quiero que te desnudes lejos de las luces de este atardecer y muy cerca de mi alma, quiero que no haya nada entre nosotros que impida ver las transformaciones de nuestras miradas. Trata de hablar sin pensar. Quiero que me cuentes de tus verdades pequeñas y de tus ansias, quiero oler el perfume a tabaco de tus manos. Quiero que mientras te ríes llames a la brisa que me despeina y que olfatees las huellas que dejaste atrás. Quiero que bailes como esas hojas que se precipitan a la acera, pero antes, mucho antes de que yazcan contra las baldosas tras el último aliento. Quiero que tu tequila no quede a mitad de camino y que este crepúsculo nos deje en paz. Quiero que tu voz cante palabras de un mundo mejor, mientras las luces del alumbrado se insuflan. Quiero no tener frío y que me regales ese collar que cuelga de tu cuello. Yo te ofrezco el mío que me obsequiaron hace poco menos de un año. Quiero que me escuches para creerme, porque de otra manera es inútil. Quiero que alguna confianza nacida de este momento entre las confesiones, arrullen los últimos estertores de los que ya se van con su lucha a otra parte. Quiero que sepas que si la noche es magnífica es por nosotros, por la valentía de ser corpóreos aunque sea por esta vez. Quiero mucho de amnesia y de arrojo. Quiero saber lo que es estar a tu lado en este compás de tiempo. Quiero tragos de alegría ante tanto desencanto para poder guardar el rescate de este próximo olvido.
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